Capítulo 38 38

—Una prueba de que esta vez no voy a cerrar ninguna puerta entre nosotros.

Miré la llave otra vez.

—Eso fue peligrosamente romántico.

—Estoy en un auto rumbo al aeropuerto. Puedo negarlo después.

—Cobarde.

—Guarda la llave.

—Ya la guardé.

—Bien.

—Rhys.

—¿Qué?

—Te quiero también.

Hubo un silencio tan...

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