Malta

—¡Tilda! ¡Tilda! —escuché a Maxwell llamarme desde atrás.

—¿Qué pasa, Max? —pregunté, girándome para mirarlo.

—Tilda, cariño, me has estado evitando.

—¿Ah, sí? Max, ¿has olvidado que tú eres el que está casado?

—Matilda, por favor, no seas así.

Me reí un poco.

—¿Qué quieres, Max? —pregunté, pr...

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