Capítulo veintiséis

Capítulo Veintiséis

Después de seis meses de arduo viaje, la manada decidió tomar un descanso muy necesario en la ciudad de Penas. Sin embargo, su respiro fue breve, ya que pronto descubrieron que Penas no era una ciudad ordinaria—estaba embrujada por los espíritus inquietos de los muertos.

Al cru...

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