Capítulo sesenta y nueve

Capítulo Sesenta y Nueve

Leo

Y no pasó mucho tiempo antes de que mis pensamientos se dirigieran a la otra chica más importante en mi vida.

Nuestra pequeña ángel Annabelle, de solo tres meses, se había convertido rápidamente en el corazón y el alma de nuestro hogar. Belle, como la llamábamos cariñ...

Inicia sesión y continúa leyendo