Capítulo 6 Secretos. PASADO.
Helena acababa de desvelar mi origen y todos los que observaban la escena me miraron cómo si realmente yo hubiese matado a alguien o cometido un acto ilegal solo por pertenecer a Scampia. ¿ Pero qué culpa tenía yo de venir de allí?
Ella y yo nos habíamos cruzado por el gran pasillo principal, justo en el que más estudiantes se encontraban, y también justo al día siguiente de que me pillase con su reciente ex novio besándome en su vehículo.
_¿Qué se siente al venir de ese pobre lugar cada día hasta aquí? _ Me preguntó con una sonrisa sarcástica demasiado alto para que todos escuchasen aquello. _Dicen que ni la policia se atreve a entrar en tu barrio ... _ dijo de nuevo riéndose.
Supongo que Helena no dudó ni un segundo en que era el momento perfecto para humillarme publicamente en la universidad y hacerme la vida, que ya era un infierno para mí, aún más complicada.
Pude escuchar a otros estudiantes murmurar y reirse, y eso me hizo sentir un enorme calor llamado vergüenza que subió desde mis pies a mi cabeza rápidamente, haciéndome sentir increiblemente humillada. ¿ De verdad sentía tantos celos de alguien como yo para hacer aquello? Había sido una auténtica stalker de mis redes sociales, yo las tenía privatizadas, pero un par de fotos no, y eso le había llevado a descubrir uno de mis secretos, mi origen humilde.
_¿No vas a decir nada? Alguien como tú no merece estar con gente como nosotros, cada uno tiene su lugar y este no es el tuyo _ dijo de manera cruel sin ningún tipo de escrúpulo.
Por un momento me debatí entre callarme o pegarle un puñetazo en la cara a Helena para borrarle esa sonrisa de niña estúpida y superioridad que había puesto ante mí. Y cuando estaba a punto de escoger esa segunda opción que era la que creía que más merecía esa malcriada idiota, alguien me agarró de uno de mis brazos sacándome de ese circo que se había creado y del que formaba parte sin quererlo, siendo la protagonista principal de manera bastante negativa.
Angelo había aparecido justo en ese momento, se metió entre nosotras, me había cogido del brazo y... sencillamente me sacó de allí. Todo fue muy rápido, yo simplemente estaba colapsada, paralizada sin saber cómo reaccionar. Cuando me di cuenta habíamos llegado al aparcamiento, justo ante su coche.
_Tú no eres como ella, no pierdas el tiempo poniéndote a su nivel.
Claro que no lo era, ella era rica y yo era pobre, y con un pasado tormentoso y una bebé oculta.
_Tú eres mucho mejor Karina... vengas de donde vengas _ sus palabbras me reconfortaron y tomé una respiración profunda.
_Te llevaré a casa.
_No quiero ir a casa... _ era la verdad, sentía dolor en el pecho, dolor emocional profundo por no encajar en ningún lugar, ni con la mayoría de los demás estudiantes de esa madilta universidad pija, ni en Scampia con los míos.
_¿Quieres venir a la mía?
Su petició me gustó.
_No esta lejos de aquí, puedo preparte algo de comer y...
_Sí _ dije rápida desesperada por salir de allí.
Y así fue como nos fuimos de allí de ese lugar superficial llamado universidad de alto standing a toda velocidad, nadie nos vio marcharnos juntos, nuestra historia empezó antes pero fue en aquel momento en el que empezó el secreto que compartirmos durante algún tiempo, feliz y doloroso a la vez.
No tardamos mucho en llegar, vivía muy cerca, en una zona exclusiva cercana a las playas más hermosas y privadas de toda la ciudad. Entramos en una enorme villa, la puerta ancha de entrada se abrió de forma automática al detectar el coche, después de aparcar siendo su vehículo el único que estaba allí, caminos por un gran jardín hasta entrar en la impresionante propiedad. Dentro solo escuché silencio, allí no había nadie seguramente, solo nosotros dos.
_¿Estás solo en casa? _ Le pregunté cómo si aquello fuera extraño.
Yo nunca estuve sola en la mía, mi madre siempre estaba allí encargándose del hogar y vigilando cada uno de mis movimientos y que él tuviese aquella libertad me resultó realmente extraño.
_Sí, mis padres viajan mucho por trabajo.
_¿Tu madre también trabaja?
Aquello me resultó también raro, en mi familia las mujeres no solían trabajar, ellas se casaban y se dedicaban a cuidar de los hijos y la casa. Es más, mi madre veía como una oportunidad de cazar a un futuro esposo, entrar en la mejor universidad privada de la ciudad. Pero no lo veía como una oportunidad para formarme. Aunque si estaba cogiendo los ingresos de mi beca económica a su propio antojo.
_Claro... _ dijo en ese momento extrañado de mi pregunta. _Mi padre es director de una cadena televisiva en Milán y mi madre tiene un negocio de joyas y vende por todo el país. Ellos casi nunca están en casa, a veces me siento solo. _ dijo en ese instante sin esperarlo e incluso pude contemplar algo de tristeza en sus ojos. _Pero ya lo llevo bien, supongo que me he acostumbrado después de tantos años.
Hubo un silencio enntre nosotros, no sabía muy bien qué decir al respecto. En ese momento me vi reflejada en sus hermosos ojos claros y me sentí completamente incómoda.
_¿Quieres qué te enseñe la casa?
_Sí, claro..._dije algo tímida. Aquel lugar parecía enorme.
Me di cuenta enseguida de que lo era cuando me mostró todo el gran piso de abajo, después le seguí por las escaleras y subimos hasta un segundo en el que habían un montón de habitaciones y luego al lugar más alto donde se encontraba un espacioso ático que era su habitación. Desde la enorme ventana podía verse el mar de lejos, justo en ese momento estaba atardeciendo.
_Me encanta estar en mi cuarto, es una especie de refugio.
¿Refugio de qué? Tenía toda esa hermosa y gran casa para él.
_Mis padres no doscuten, pero llevan años que no hay amor entre ellos.
_Ohh... lo siento.
_Yo ya lo he aceptado, son ellos los siguen intentando disimular. Tener dinero es lo que implica, debemos dar una buena imagen de familia feliz y tradicional, aunque cada uno esté viviendo la vida por su cuenta.
No sabía como animarlo, en mi casa era lo mismo, pero siendo pobres y con falta de libertad también. Yo solo soñaba con conseguir un buen trabajo después de la universidad e irme lejos de las garras de mi maldita madre, que en vez de ser un apoyo parecía más una enemiga.
_¿Por qué no me dijiste que venías de Scampia?
Que sacase ese tema me hizo sentirme bastante mal por segundos.
_No sé, supongo que no quería sentirme juzgada.
_Entiendo...
_Desde el primer momento que te vi supe que había algo en ti que...
_¿Qué que?
_Tú no parecías como los demás.
_Porque simplemente no encajo, tendré que esforzarme más _ dije con tono pesimista.
_Oh, a mi en realidad me gustas así.
Espera ¿ Yo le gustaba ? ¿ A él? ¿Cómo podía fijarse un chico como él en mí? Y no me refería al dinero, ¡Dios mío! Alguien con aquella mirada tan hermosa, ese físico espectacular y carisma, él era la típica persona que podía seducir a cualquier mujer, incluso a cualquier grupo de amigos, haciendo girar el jodido mundo a su alrededor.
_Siento si te he incomodado...
Sí lo había hecho, intenté apartar la mirada pero me quedé hipnotizada en sus malditos ojos y no pude hacerlo. En ese momento el acercó su mano derecha a mi rostro, levantó mi barbilla despacio y sin previo aviso me besó despacio. Yo solamente temblé, nerviosa, como si fuese una niña de catorce años en vez de tener varios años más y haber pasado por un embarazo, oculto, pero real.
_¿Tú sientes lo mismo que yo verdad? _ Me preguntó sin esperarlo, supuse que mi falta de reciprocidad al no esperar aquello por su parte le hizo entrar en duda.
_Sí... _ pude decir solo en un susurro y entonces movió la misma mano a mi cintura atrayéndome hacía él y sentí simplemente puro fuego entre nosotros.
Sus labios se posaron en mi cuello y sentí un escalefrío, fue entonces cuando comenzó con sus manos a desabrochar los botones de mi caquetita de lana fina y yo simplemente dejé que lo hiciese porque deseaba demasiado aquello. ¡Dios mío! ¡Otra vez no! ¿ Me estaba enamorando de nuevo ? ¿Después de todo por lo que había pasado? Y lo peor de todo eso era que no quería pararlo al menos en esos momentos.
Sin darme cuenta ambos habíamos acabado sobre la cama doble, besándonos y quitándonos la ropa él uno al otro, nuestras respiraciones aceleradas habían llenado todo el espacio, que se sentía repleto de tensión intensa y a punto de explotar.
_¿Es la primera vez qué...?
No dije rápida y él levantó una ceja.
En Nápoles había demasiado tabú con aquello, tanto que la mayoría de chicas de mi edad eran vírgenes y esperaban a casarse para tener su primera relación.
_Okay... _ dijo como si no lo hubiera esperado.
¿ No creería que iría haciendo el amor con cualquiera no? Al menos en mi caso sería la segunda persona con la que iba a hacerlo, solo necesitaba ... estar enamorada y tenía claro que ya lo estaba.
Entre nosotros había química y una conexión intensa, me sentía conectada a él de una manera emocional que no podía explicar pero me gustaba y supuse que eso fue lo que me hizo caer en aquella jodida tentación.
_No digas nada de esto ¿ Vale? _ Dije justo mientras sus manos fuertes desabrochaban el botón de mis jeans.
¡Claro que no Karina! Dijo algo ofendido y enseguida sonrió. _ No diré nada, es nuestro secreto ¿Vale?
Yo había acabado sobre la cama y él se levantó un poco sobre mí sosteniéndose por sus rodillas, habíamos quedado ambos en ropa interior y puse ver el deseo en su mirada. Entonces puso su cuerpo de nuevo sobre mí, y comenzó a dejar un rastro de besos rápidos desde mi pecho, hacía mi vientre, llegando cada vez más bajo, hasta deterner su cabeza completamente entre mis piernas y separarla con sus manos. Sentí su boca y su respiración caliente sobre la tela fina de mi ropa interior y entonces sin previo aviso bajó con sus manos la prenda deshaciéndose de ella y besando directamente mi piel sensible haciéndome convulsionar en ese mismo instante.
_¿Te gusta que lo haga así? _ Dijo en un susurro y justo al segundo pasó su lengua aterciopelada sin tregua justo en el centro de mí, yo gemí y é se rio dándolo como un sí.
