Capítulo 7 Secreto. PASADO.
Y después de un par de minutos practicamente le supliqué que me hiciese el amor, estaba tan excitada y fuera de mí, que mi timidez había quedado guardada en algún parte de mi esencia. Angelo situó su fuerte cuerpo sobre mí dispuesto a hacerme suya pero por un momento recobré la conciencia, supongo que el dolor del pasado volvió a mi mente de repente sin esperarlo.
_Espera _ dije cortante y él se detuvo y me observó serio. _¿Utilizas protección no?
_Oh sí, lo siento, simplemente se me olvidó.
Aquello no me gustó y lo notó, tampoco que abriese el cajón de una de las mesitas de al lado de su cama y sacase un preservativo. ¿Entonces traía a otras chicas allí? ¿También serían de la universidad? Pero quise quitarme aquello de la jodida cabeza, fue justo cuando entró dentro de mí y sentí un placer inesperadamente intenso que aquellos pensamientos se largaron.
_Dios Karina, no sabes cuanto he deseado hacer esto contigo...
Yo no esperaba que me dijese aquello, pensaba que aquella fantasía solo sucedía en mi cabeza. Porque había sucedido exactamente varias veces, Angelo era el hombre más impresionante que había visto en mi vida.
_Te deseaba muchísimo, no puedes ni imaginártelo.
Escuchar su voz diciendo aquello me hizo sentirme francamente bien aunque avergonzada al mismo tiempo. Él levantó una de mis piernas y lo sentí con más profundidad dentro de mí y solo gemí alto, y él me siguió al escucharme. Definitivamente me encantaba el poder que generaba sobre él, sobre ese hombre perfecto que nunca imaginé que se fijaría en mí.
Entonces puso las manos sobre mis caderas y me atrajo repetidamente hacía su cuerpo con más cuerpo y yo grité alto.
_Joder Karina... creo que voy a ...
Pero justo a mi me sucedió lo mismo y simplemente sentí como Angelo me hacía subir al jodido cielo y experimentar un inmenso e inexplicable placer en la totalidad de todo mi cuerpo. Ambos acabamos aquello justo al mismo tiempo, nuestros cuerpos estaban sudados y ... practicamente se desvaneció sobre mí. Fue cuando levantó su cabeza de nuevo y me topé de nuevo con su impactante mirada azul.
_Eres... jodidamente especial _ me dijo en un susurro, como si hubiesen superado sus expectativas la montaña rusa de sensaciones que había experimentado al hacer el amor conmigo.
_¿Quieres quedarte a domir? ¿ Conmigo?
Pero no podía, es más debía llegar a casa cuando antes, para la cena, y no quedaba demasiado tiempo para que mi madre pusiese la mesa. Y si no estaba allí, decir que había pasado la tarde en la biblioteca del campus no sería creible.
_En realidad, tengo que irme...
Él pareció desilusionarse al escucharme decir aquello.
_Entonces te llevaré a casa Karina.
Pero eso no era una buena idea, así que dijo de llamar a un taxi, pero ningún taxista se atrevía a entrar a Scampia por lo que la opción de llamar un taxi quedó descartada, y tampoco quería encontrarme con mi padre que era uno de los pocos que hacía ese trayecto al ser de allí. Cuando él se ofreció a llevarme por segunda vez tuve que ser yo quien le quitase la idea de la cabeza, si entraba con su coche carísimo allí sería practicamente un suicidio. Así que lo convencí para que me dejase en la parada de bus más cercana, una de las pocas que iban hacia la parte miserable de la ciudad en la que yo vivía, y en la que yo era la única persona que esperaba el autobús.
_¿ Recuerdas lo que te dije antes? _Justo me hizo esa pregunta cuando estaba a punto de bajar del vehículo, fuera estaba diluviando, pero la parada tenía un techo para resguardarse y estaba decidida a ponerme bajo él.
Después de lo que habíamos hecho no recordaba absolutamente nada, me sentía en una nube, pero no esperaba bajar y estrellarme contra el cielo después de lo que iba a decirme.
_Es mejor... que esto quede entre nosotros.
Eso me hizo quedarme paralizada durante varios segundos.
_ Los dos somos muy diferentes... y sinceramente, Helena y yo acabamos de cortar nuestra relación de dos años, y si la gente de la universidad se entera... esto solo podría traernos problemas ¿ Lo comprendes verdad Karina?
Sí, comprendía que para él yo no era una chica de la que pudiese alardear públicamente, y no era porque no fuese deseable, eso ya me lo había demostrado cuando estábamos a solas en su enorme cuarto... era por mi condición social, sus palabras equivalían a que yo no estaba a su altura social y financiera ¿ Era eso?
_Sí, claro que lo entiendo.
Él parecía incluso sentirse mal de tener que decirme aquello. ¿ Pero por qué? No me costó demasiado tiempo, solo unos segundos, comprender que quería seguir viéndome... aunque a escondidas.
_¿ Por qué no mantenemos lo que tenemos en secreto? Creo que sería lo mejor para los dos...
Me subí al autobús completamente desilusionada, sintiendo que no valía lo suficiente para Angelo, para que lo nuestro fuese mostrado públicamente. Y a la vez deseando enormemente continuar lo que se había creado entre nosotros ¿Pero qué me ocurría? No aquello no podía volver a suceder...
_¿Dónde has estado ?
Mi madre apareció ante mi increpándome y podía ver el terrible enfado en sus ojos .
_Estudiando
_¿ Hasta estas horas?
Ella parecía oler el miedo en mi, mi corazón se estaba acelerando.
_Después de lo que hiciste...Dijo refiriéndome a mi gran secreto, mi bebé. Debes comportarte como una señorita, sino ningún hombre decente de Nápoles va a comprometerse contigo.
Oh Dios mío no la soportaba, la odiaba tanto.
_A lo mejor no quiero que se comprometa conmigo nadie madre._Grité en ese momento.
_¿ Pero qué estás diciendo? Toda mujer necesita un hombre que la mantenga .
_¡ Quizás tú, yo no !
En ese instante sin previo aviso la mano de mi maldita madre chocó con fuerza sobre mi rostro, fue tan doloroso que varias lágrimas salieron de mis ojos.
_Desde que eras pequeña sabía que había algo muy malo contigo y que no valías nada, pero solo te pido que lo disimules ante la gente. Sí, soy una madre tan buena y sacrificada que aún así me preocupo por ti y tu futuro.
¿Preocuparte por mí? Dije gritando de nuevo totalmente histérica, yo la odiaba tanto que me sentía incluso culpable por ello. ¡ Maldita sea no quería a mi madre!...¿Era una mala persona por eso?
_Tú solo te preocupas por ti y por tu imagen.
_Aquí la imagen es todo y me costó mucho limpiar tu error sin que nadie se enterase, solo te pido que no vuelvas a crear problemas .
_¡ No vuelvas a llamar error a mi hija !
Ella puso su dedo índice sobre su boca.
_No vuelvas a decir eso ... nunca más, los vecinos podrían escucharte. Recuerda que tú no tienes, ni tuviste ninguna hija .
Corrí hacia mi habitación y cerré la puerta con pestillo tras de mí, instantáneamente me lancé sobre la cama sumergiéndome en mis lágrimas y mi inmensa tristeza. Me sentía indefensa, pensando que jamas sería capaz de alejarme de aquel dolor y de mi malvada madre, aceptando como había hecho durante años aquellos malos tratos, manipulaciones y situaciones terribles, sino hacía lo que ella esperaba de mí, ser una joven sumisa y perfecta ante sus ojos y la maldita ciudad de Napoles.
Me costó un tiempo más ser consciente que yo nunca podría ser lo que ella esperaba de mí y que solo debía luchar por mis sueños y complacerme a mi misma.
