Capítulo 38 MARISA Y UN NUEVO PRESONAJE

—Buenos días —saludó un hombre de cabello rubio y de ojos azules, llegando a la recepción donde Marisa hablaba con Maruca sobre la agenda del día.

—Buenos días —respondieron ambas mujeres a unísono—. ¿Tiene una cita? —preguntó Maruca y el hombre asintió sin esforzarse siquiera en dejar de ver, de ar...

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