Capítulo 26 26

—Pues podrías haberle pedido prestado el celular para avisar, ¿no? —preguntó molesto.

—Pues sí, es verdad… Pero, ¿por qué estás tan molesto? —preguntó extrañada—. Nunca te ha importado la hora a la que llego —inquirió, con los brazos en jarras.

—Hmp, me voy a dormir —murmuró entre dientes, comenza...

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