Capítulo 80 80

—Parece que ya te he entretenido bastante. Debería llamar a Keller —dijo con amabilidad, agarrando el celular.

—Siento mucho que me tenga que ir así. Permítame acompañarla hasta la entrada —se disculpó, abriéndole la puerta de su despacho.

—Gracias —sonrió alegremente.

Tenía unas ganas tremendas ...

Inicia sesión y continúa leyendo