Capítulo 28 El Dom

ALICE

—Sí —susurré mientras él trazaba círculos con sus dedos expertos, expertos. ¿Lo gracioso? Todavía tenía las bragas puestas.

Esto no tenía ningún derecho a sentirse tan bien.

—Nunca hiciste algo así, ¿eh?

—N-No —gemí. Abrí aún más las piernas y me froté contra su mano. Nada de suerte. Mantu...

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