Capítulo 129

La señorita Bell lo despidió con un gesto, como si estuviera espantando a un perro.

—Ve. Date prisa.

Dan se guardó con cuidado la caja de cerillos en el bolsillo de sus jeans y se fue, con su cabello rojo chillón.

En la oficina solo quedaron Julie y la señorita Bell.

La señorita Bell la miró con...

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