Capítulo 97

Para cuando llegó a la puerta de la habitación 602, ya no le quedaban fuerzas. Alzó la voz con debilidad.

—Tania, sálvame.

La compañera más cercana a la puerta la oyó y se apresuró a acercarse. Al ver la escena, se quedó paralizada.

—¿Qué estás haciendo?

Tania bajó de su cama, se puso las pantuf...

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