Capítulo 248 El yo poderoso

—¿No será que tu vagina se ha apretado?— sonreí mientras seguía embistiendo con mi gran pene. —¿Se siente bien?

—Obviamente, si no se sintiera bien, ¿por qué estaría gimiendo tan fuerte?— Holly puso los ojos en blanco. —¿Por qué dejaste de moverte? ¡Ya casi llego!

—¿Todavía quieres más?— la provoq...

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