Capítulo 309 Rose

Rose colocó sus manos en mi pecho, sus ojos medio cerrados y sus labios ligeramente entreabiertos, mostrando una expresión de pura dicha y satisfacción.

Podía sentir la punta de mi glande presionando un punto suave en lo profundo de ella, su vagina envolviendo mi glande y moviéndose rítmicamente, r...

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