Capítulo 47 La vergonzosa Isabella

Me reí y le mostré a Isabella las bragas que sostenía. La parte que le mostré estaba justo sobre su abertura vaginal, y ella pudo ver algunas manchas húmedas. Obviamente, no era orina; era el fluido de su vagina. Y era algo pegajoso.

Isabella se cubrió la cara, totalmente avergonzada. ¿Cómo podía s...

Inicia sesión y continúa leyendo