Capítulo 472 Perdiendo el tiempo

Me deslicé la mano entre ellas, y sin perder el ritmo, Clio siguió provocándome, mientras Electra se inclinaba para limpiar el desorden en mi mano.

—¡Baja!

Le di una palmada juguetona en el trasero a Clio, haciéndola gritar de sorpresa.

—Papi, por favor, hazlo ya, no puedo aguantar más.

Clio se ...

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