Capítulo 18 La fuga tiene su precio.

Me giré hacia ellas y las miré fijamente. Sostuve la mirada el tiempo suficiente para hacerles saber que las había escuchado. Luego, les dediqué una sonrisa cargada de ironía y levanté mi copa, tomando un sorbo despacio. Al verse descubiertas, el murmullo cesó de golpe. Una de ellas carraspeó, incóm...

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