Capítulo 27 Guarda mi Secreto.

Me quedé muda. En silencio por unos segundos.

—Lo siento, Irma. Salí a dar una vuelta, necesitaba respirar un rato, no podía dormir.

—¿Señora, a esta hora? No lo creo —ella me miró con incredulidad. El tono de su voz delataba que no se tragaría una mentira tan simple.

—No es nada, Irma. Solo te p...

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