Capítulo 28 Obligaciones de Esposa.

—Debes tener más cuidado. Tu piel es blanca, suave y muy delicada. Te puede quedar cicatriz —me dijo en tono serio, un tono que bordeaba el reproche, como si mi cuerpo fuera un objeto de su propiedad que yo había descuidado, arruinandolo. Luego, llamó con severidad—: Irma.

Ella se asustó notablemen...

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