Capítulo ciento dieciocho

Axel llegó a la casa del entrenador Grayson cuando la fiesta ya estaba a la mitad. Traía un vino de aspecto caro, que entregó al entrenador mientras le decía feliz cumpleaños.

—Gracias, Taylor. No esperaba que vinieras. Casi nunca te presentas en estos eventos —dijo Grayson, después de aceptar la b...

Inicia sesión y continúa leyendo