Capítulo ciento cuarenta y siete

Axel esperó ansiosamente a que los dos hombres salieran de la sala de conferencias antes de hablar.

—Disculpe, señorita Thomas. ¿Podría hablar con usted un momento? —preguntó Axel, tratando de mantener la emoción que surgía dentro de él.

Maya, que ya estaba saliendo, se volvió y le dio una mirada ...

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