Capítulo ciento cincuenta y dos

Viendo que ella estaba en pánico, casi lo contagia a él también. Pero tenía que mantener la calma y ayudarla. Eran los únicos en la casa.

—Bien. Ahora cierra los ojos mientras sigues haciendo los ejercicios de respiración y cuenta hasta diez, empezando desde diez. ¿Puedes hacer eso por mí? —pregunt...

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