Capítulo ciento cincuenta y ocho

—¿No es esta la casa de tu padre? —Eliana se volvió hacia su esposo y preguntó, señalando por la ventana del coche.

—Sí. Lo es. Bueno... ahora es mía. Es la misma casa en la que crecí. Tengo muchos recuerdos en esta casa —confirmó Jace. Todos estaban sentados en la parte trasera del vehículo y Carl...

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