Capítulo cincuenta y cinco

Eliana volvió a entrar a la casa con los artículos que le habían entregado. Tenía una sonrisa en el rostro.

—Mami, ¿es papá quien te envió flores?— La voz de Amelia se escuchó. Estaba cenando cuando sonó el timbre.

—No lo sé, cariño, pero creo que es de tío Jace— dijo Eliana mientras revisaba las ...

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