Capítulo noventa

Jace no podía creer lo que veían sus ojos. Sacó la pistola que había tomado del despacho de su padre y caminó silenciosamente hacia la sala de estar. Aunque no había ningún sonido, se mantuvo alerta mientras se movía por el apartamento. Revisó cada habitación y rincón de la casa. Se aseguró de que t...

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