CAPÍTULO 38

—¿Por qué me estás apurando? ¿Tienes una cita a la que asistir?

—¿No es obvio ya? Realmente hice sufrir mucho a mi amiga. Así que tú y tus cocineros apúrense a preparar los sándwiches, por favor. Eso podría no ser suficiente para nuestro desayuno.

—Espera, señora. Eres tú quien pide un descuento p...

Inicia sesión y continúa leyendo