CAPÍTULO 50

—¿Quién es ese hombre, Gwen? Es guapo, ¿no?

—El exmarido de mi hermana.

—Ohh... somos hermanas de corazón, ¿verdad? —le oí decir más—. Tal vez podrías dejármelo a mí. Después de todo, es un exmarido...

—Aunque no me pidas permiso, es tuyo. Mételo en tus pulmones, para que no salga —respondí indif...

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