Capítulo 34 Debes aprender.

—Discúlpame niña—habló entre dientes molesto, conteniendo las lágrimas para no llorar del enojo.

—Las acepto y aunque siento que no te hice nada, te pido disculpas para complacer a mi padre, aunque no creo que seas digno ni siquiera de una disculpa mía—mencionó Alondra altanera.

—Alondra, no se vale...

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