Capítulo 74 ¡Te odio Sebastián!

Entró, se dirigió al pasillo, se acercó a la puerta y la abrió, allí estaba su Bella, con su cabeza recostada en el escritorio, hipeaba producto del llanto, cerró la puerta con sigilo y se le acercó.

—¿Por qué lloras amor? —preguntó con ternura.

Ella nerviosa levantó la mirada, tenía los ojos rojos ...

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