Capítulo 8 8. El Precio de la Verdad

Me desperté antes de que sonara cualquier alarma, con el cuerpo pesado y la mente aún atrapada en las revelaciones de la noche anterior. La habitación estaba en penumbra; la única luz entraba por el ventanal alto con rejas, tiñendo todo de un gris frío que parecía reflejar exactamente cómo me sentía...

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