Capítulo 117 Capítulo 117

La puerta del dormitorio quedó entornada a nuestras espaldas mientras la luz dorada y temblorosa de las velas de la sala apenas alcanzaba a dibujar los contornos de la habitación. Afuera, el viento golpeaba la madera con ráfagas secas, pero dentro del cuarto el aire era cálido, denso y estaba cargad...

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