Capítulo 130 Capítulo 130

POV BRUNO

Vera no dejó de temblar hasta bien pasada la medianoche.

La senté en el sillón junto a la chimenea, le puse la manta sobre los hombros y le preparé un té con tres cucharadas de azúcar, como le gustaba. Atlas se echó a sus pies y no se movió de ahí. Yo no podía quedarme quieto. Iba a la...

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