Capítulo 56 56

Caminé hacia la computadora con el corazón en un ritmo mucho más pausado que hace una hora. La interrupción de Bruno, por más exasperante y pesada que fuera, había logrado disipar esa nube densa de pánico que me aplastaba el pecho desde la mañana. Había algo en su ironía cotidiana, en esa manera tan...

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