Capítulo 63 63

Estaba inclinada sobre la mesa, limpiando los restos de pegamento seco, cuando unos golpes secos y decididos retumbaron en la puerta de madera.

El corazón me dio un vuelco. Miré hacia la ventana: la noche ya había caído por completo sobre la montaña y el viento helado comenzaba a soplar con fuerza e...

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