Capítulo 5

Milla tras milla, Avalina y Sophia siguieron el sedán color carmesí de Bleiz, el viaje resultando ser más largo de lo que esperaban. Mirando a Sophia, le preguntó:

—¿Cómo vas por allá?

—Estoy bien. Aunque muerta de hambre —sonrió justo cuando su estómago gruñó para enfatizarlo.

—Sí, nunca consegu...

Inicia sesión y continúa leyendo