Capítulo 16

Celia sonrió con suficiencia cuando un hombre alto y apuesto apareció en la sala de espera, frente a su escritorio, exactamente a la hora acordada. Tenía unos ojos ámbar profundos que reflejaban la fuerza interior de una gran responsabilidad. Su cabello era castaño oscuro con un ligero rizo desorden...

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