El juicio de Kael

El sol se alzaba sobre Lupinia, arrojando un resplandor dorado sobre el campamento maltrecho. Akira estaba de pie entre los escombros, su pecho agitado, su corazón pesado. El Leviatán se había ido, pero el costo estaba escrito en los rostros de sus alfas—Kael, Asher, Caleb, Ethan y Landon. Habían lu...

Inicia sesión y continúa leyendo