El despertar

Los cinco alfas llevaron a Akira de regreso al territorio de Kael, donde la pusieron en una cama cubierta con pieles suaves. Durante tres días, no se movió. Su respiración permaneció superficial, y el círculo dorado en su frente se desvanecía con cada hora que pasaba.

Las manadas permanecieron fuer...

Inicia sesión y continúa leyendo