Storm's Edge

Al poner un pie en la costa rocosa, Akira fue recibida por el rugido del océano. Detrás de ella se alzaban acantilados imponentes, sus bordes irregulares enmarcando el cielo oscuro. Las olas golpeaban con fuerza la orilla, cada embate de agua sirviendo como un recordatorio ruidoso de la fuerza bruta...

Inicia sesión y continúa leyendo