La apuesta de Caleb

El aire salado de la costa de Stormbringer era mordaz e implacable, al igual que su Alfa. Caleb se encontraba al borde del acantilado, sus penetrantes ojos azules fijos en las luces distantes del pueblo humano al otro lado de la bahía. El sonido de las olas golpeando abajo llenaba el silencio, pero ...

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