Capítulo 239. El llanto de Emma

Miró a Mira, con la voz temblorosa como si se remontara a una época lejana.

—Siempre que te ponía a dormir, te acariciaba la nuca y cantaba la misma frase una y otra vez. No una canción entera, solo una frase. En aquel entonces, cada vez que llorabas, te alzaba y caminaba por la habitación, dándote...

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