Capítulo 260. La buena noticia

Raphael ni siquiera había dicho nada desagradable aún, pero su expresión ya se había vuelto tan fría como una montaña cubierta de nieve. Y Albert se mantenía impecablemente educado, perfectamente sereno, aunque la forma en que miraba a Jacintha era lo bastante gentil como para que cualquiera que fue...

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