Capítulo 334. Desesperación borracha

Cada paso que daba se sentía pesado, como si alguien le hubiera vertido plomo en las piernas. Con la mano derecha se aferró a la pared para sostenerse; sus uñas rasparon la pintura brillante, dejando marcas blancas. La herida del hombro se sentía como si alguien se la estuviera desgarrando de par en...

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