Capítulo 45 HOMBRE DOLIDO

JASON

—¿Qué demonios es esto, Isabella?— Le grito de nuevo, haciendola retroceder asustada.

No he comido en todo el día y ahora que tengo apetito para comer algo, ella lo ha arruinado.

—Lo siento mucho—, se disculpa con los ojos cerrados.

Sabe cuánto odio la torpeza y eso es lo que está haciendo...

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