Capítulo 33 Maximiliano

Maximiliano

Serena ríe a causa de las anécdotas que le cuenta el Señor Federico. No dejo de admirar a mi futura esposa ¡Dios, esa palabra suena tan bien! Siento que quiero gritarlo al mundo, que todos sepan que está maravillosa mujer será mi esposa ante Dios.

Echo un vistazo a la hora en mi teléfo...

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