Capítulo 133: La penitencia de Damián

Las acusaciones eran como cuchillas oxidadas, serrando lentamente el corazón ya sangrante de Evelyn. Quería defenderse, pero su garganta se sentía como si estuviera llena de algodón. No salía ningún sonido. Las lágrimas volvieron a brotar, mezclándose con la lluvia en su rostro.

¿Era cierto? Si no ...

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