Capítulo 155: Ablandamiento

La voz de Ryan era muy baja, con una ternura que solo mostraba a este niño. La vibración de su pecho parecía calmar el pequeño cuerpo en sus brazos.

—El hombre malo se ha ido. Nadie puede hacerte daño. Duerme ahora. Estoy aquí.

Milagrosamente, la lucha de Elias se debilitó. La mano del niño instin...

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