Capítulo 180: Frotándose el pene

Las luces principales del apartamento estaban apagadas. Solo el horizonte de Manhattan brillando a través de las ventanas de piso a techo proyectaba largas sombras que se extendían por la habitación. Evelyn arrojó su bolso a un lado. No se duchó ni se cambió de ropa, aunque apestaban a humo de cigar...

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