Capítulo 46: Humillación de la amante

No era una estación de trabajo; era un montón de basura.

—Esos son todos los borradores descartados desde que la empresa comenzó, hace casi tres años —dijo Laura. Su dedo, cubierto con esmalte de uñas rojo brillante, golpeó despectivamente el montón, levantando una nube de polvo—. Necesitas ordenar...

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