Capítulo 68: La confrontación del bar

—Déjame de joder —balbuceó Damian, su maldición prácticamente ahogada por la estridente música del club—. Solo piérdete. Solo quería estar solo, borrar el rostro de esa mujer de su mente.

—No cuelgues, Damian —dijo Sienna—. Estoy realmente preocupada por ti. ¿Estás solo? ¿Has estado bebiendo?

—No ...

Inicia sesión y continúa leyendo